Por tanto, hay que dejarle hacer todo lo que pueda hacer por sí misma y ayudar a la niña directamente en el momento oportuno, guiándola , con objeto de iniciarlo en la utilización adecuada de los materiales para el desarrollo. Se debe intervenir si es necesario para ayudar a la niña a librarse de sus obstáculos. La función primordial es enseñar a cada uno de estos y estas de forma individual dejándoles hacer todo lo que puedan por sí mismas.
En esta pedagogía los premios y castigos van en contra de la libertad y la espontaneidad del niño o la niña. Por ello las docentes tienen que fomentar la autodisciplina de la niña. El objetivo es preparar a los educandos para que sean libres: para sentir, pensar, elegir, decidir y actuar. Así se crea un amor por aprender y no son necesarios esos incentivos.
El fin principal de esta pedagogía es preparar a los alumnos y alumnas para la vida. Por ello, aprenden por medio de la experiencia y de la actividad. Para esto, en la escuela se ofrecen materiales válidos para trabajar los sentidos, siempre respetando su personalidad (desarrollándola en su totalidad) y su ritmo interno. Los materiales que se utilizan en esta pedagogía son la práctica, la imitación, el orden y la clasificación. Además la repetición y la imitación son claves para la creatividad. Froebel creía en esta metodología y era practicante de ella.
Recuperado de: Materiales Montessori
También se impulsa el movimiento y el descubrimiento. Los materiales se caracterizan porque aíslan una sola cualidad física, son auto correctores, realistas y cotidianos (trozos de madera, botones...) y accesibles (quedan al alcance de la niña pueden cogerlos y dejarlos fácilmente), todo ello hace que la niña desarrolle la mejor potencialidad de sí misma.
El proyecto de trabajo está centrado en tres ámbitos:
- Función motora: tareas individuales y colectivas (abrocharse la bata, poner la mesa, limpiar el aula...)
- Desarrollo sensorial: materiales que posibilitan la manipulación activa.
- Desarrollo de diferentes formas del lenguaje: La secuencia es hablar- escribir-leer.
También se realizan comandos de lectura que son pequeñas frases escritas en la pizarra para atraer la atención de la criatura (“si me quieres ven y dame un beso”, “si puedes leer esto ven hacia mi”). T se utilizan unos minutos para estar en silencio y concentrarse. Se deja el aula en penumbra y se busca la tranquilidad y el orden.
El gran valor del material Montessori es que presenta al niño o a la niña la naturaleza del mundo exterior de un modo tan ordenado que ayuda a su intelecto (que es el principio del orden de la mente) a reconocer el orden del mundo exterior haciéndolo por lo tanto una parte de sí mismos.

Fuentes utilizadas:
- Monés i Pujol- Busquets, J /Vallet. M (2000). Educación activa y sensorial. Pedagogía del siglo XX. Barcelona. Cisspraxis.
- Foschi, R. (2012). Maria Montessori. Roma: Ediesse.
- Montessori School. British Education. (2017)

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